El pregonero de Fairy Oak

Un pueblo lleno de magia y secretos…

¿Eres capaz de entrar? Ven con nosotros, entra y conoce Historias de Fairy Oak.

¡¡¡Novedades para el veranito del 2017!!!

Tras unos largos meses de inactividad debidos a los estudios, por fin podemos dar la bienvenida al verano, o por lo menos oficialmente, porque en España llevamos ya unas semanas aprovechando cualquier momento para tirarnos a la piscina más cercana, a la vez que sufrimos una ardiente ola de calor. Precisamente por esto hemos decidido refrescarnos un poco en el blog, tras trabajar a toda velocidad durante la última semana, Ví y yo (por fin) hemos inaugurado un nuevo blog: La esquina doblada dedicado exclusivamente a hacer reseñas de nuestros libros favoritos, de todos aquellos de los que hemos hablado desde que iniciamos Historias de Fairy Oak y por supuesto de todos aquellos libros que os interesen, creo que podemos estar de acuerdo en que en Historias de Fairy Oak faltaba el hueco suficiente para hablar de todos los nuevos libros que encontramos y por eso os traemos un nuevo blog, con un formato nuevo y diferente. Pero no os preocupéis, Historias de Fairy Oak seguirá aquí, con esta apertura no buscamos eliminar este blog, sino que ambos se retroalimenten y sean uno el complementario del otro, tal y como nuestras gemelas preferidas, son diferentes pero se unen para satisfacer los gustos de todos. Debéis tener en cuenta que La esquina doblada está recién salida del cascarón tal y como una vez estuvo Historias de Fairy Oak, así que cualquier apoyo que podamos recibir por vuestra parte será bienvenido. Sin nada más que añadir, se despiden tomando una limonada bien fresquita Ví y Babú. ¡A disfrutar del verano!

¡¡¡ESPECIAL!!!¡¡¡EXCLUSIVAS!!!

  1. ¡YA ESTÁ LA  CARÁTULA DE FAIRY OAK EN EL APARTADO DE FAIRY OAK IMÁGENES Y VÍDEOS ESPECIALES! ¡NO DUDEN EN VERLA!

  2. ¡¡¡APARTADO NUEVO!!! LOS PERSONAJES DE FAIRY OAK. Ya tienes tu nuevo sitio para buscar la INFORMACIÓN DE LOS PERSONAJES.
  3. CUESTIONARIO MÁGICO:  ¿Eres un MÁGICO de la LUZ o de la OSCURIDAD? (EN NUESTRAS HISTORIAS)
  4. UN NUEVO NOTICIÓN TE AGUARDA EN LA PESTAÑA FAIRY OAK………….   ¿TE LO VAS A PERDER? (¡PORTADAS NUEVAAAAS!)

Además de los AUDIODIARIOS  también pondremos los mini-trailers, que serán powertpoints, (no se olviden de que para pasar a la siguiente diapositiva hay que pinchar con el mouse) además del powertpoint que anuncia el blog. Además de esto pondremos otro powertpoint con las cartas de agradecimiento que os han mandado los personajes a los que votasteis mientras nosotras estuvimos de visita en el pueblo. ¡Échenles un vistazo! En el apartado Fairy Oak imágenes y Vídeos.

¡No olvidéis seguirnos! Aquí se contarán muchas cosas de Fairy Oak, se comentarán y se dirán novedades no conocidas para todos los fans. Vuestra opinión es importante. ¡Colabora con nosotros y pásatelo bien!

NOTICIAS TREPIDANTES….¡¡¡DE ÚLTIMA HORA!!!

1. ¡Atención, atención!  ¡Estrenamos personajes nuevos! ¿Qué que queremos decir? ¡Pues que tenemos personas que hacen de los personajes en nuestro blog! A ver, si queríais ser ese personaje que tanto os gusta, pues claro que podéis firmar los comentarios con su nombre, pero recibir nuestra GALARDONACIÓN DE ORO significa que en nuestro blog YA LO ERES OFICIALMENTE. La lista de los premiados está en la pestaña de Los personajes de Fairy Oak.

2. Desde nuestro blog historiasdefairyoak queremos agradecer de todo corazón a   shirleypoppy   y a su maravilloso blog   lacasitadeshirleypoppy  el  habernos dedicado esta imagen preciosa:

blog friend-historiasdefairyoak

QUEREMOS QUE SEPAS QUE TU BLOG TAMBIÉN ES NUESTRO BF, Y QUE RECOMENDEMOS TU BLOG A TODO EL MUNDO.

JUNTAMOS A ESTE TRIBUTO A NUESTRO AMIGO DIVERSI1, SEGUIDOR DEL BLOG DESDE EL PRIMER MOMENTO EN QUE APARECIMOS, EL QUE NOS DIO APOYO SIEMPRE CON ALEGRÍA Y NOS ESCRIBE HISTORIAS FANTÁSTICAS 😉 🙂 . RECOMENDAMOS TAMBIÉN SU BLOG Y SU USUARIO DE WATTPAD:

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TAMBIÉN QUERÍAMOS AGRADECER A LOS SIGUIENTES USUARIOS, BRIARBEAUTY Y GRISAMBURDOCK01 POR SER IGUALMENTE MARAVILLOSOS Y PARTICIPATIVOS, AGRADECERLES TAMBIEN EL PREMIO QUE NOS HAN DEDICADO, QUE PONDREMOS ABAJO, Y HABERNOS RECOMENDADO EN SUS RESPECTIVOS BLOGS, QUE A NOSOTRAS TAMBIÉN NOS HAN GUSTADO MUCHO :’) TAMBIÉN VUESTROS BLOG SON NUESTROS BLOGS FRIENDS:

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Vi y Babú.

Las creadoras.

Aquí os dejamos unas encuestas ¡voten!

malenaycarlota.( O bien  Babú y Vi).

Para el blog

 

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100 comentarios en “El pregonero de Fairy Oak

  1. ¡Hola chicas!:)¿Qué tal?Hace mucho tiempo que no os veo ni escribo comentarios,queria deciros que la última vez que me fui el blog estaba…NORMAL.Pero ahora,enserio,¡ESTÁ MUCHO MEJOR!
    A partir de ahora(cuando pueda)os daré pistas,información,ayudas,os diré opciones para poner en el blog…¡INTENTARÉ hacer lo que pueda y cuando pueda!
    Atentamente:
    Diversi;)

  2. “Cómo me metí en Fairy Oak” Vi:
    Me levanté. Era un precioso sábado, sin deberes. Me asomé a la ventana y contemplé un cielo maravillosamente azul, sin nubes. Corría un aire fresco primaveral y los pájaros piaban contentos. Yo también estaba contenta, porque hoy venía mi prima a casa. Me puse el camisón y salí al jardín antes de desayunar, para despejarme. Aquella noche había tenido un sueño muy raro.
    Soñaba que unas voces lejanas me llamaban, parecían dos niñas que repetían mi nombre como… No sé, parecían reírse mientras me invitaban a venir. Yo no lograba ver nada por ningún sitio, hasta que de repente siento como que me arrastran… Y ahí se acaba el sueño. Me voy a la cocina, donde me espera un magnífico desayuno: buñuelos de chocolate con leche y un poco de té con miel. Después de desayunar me lavé y me vestí. Sabía que pronto llegaría mi prima. Esquivé la habitación de mi hermano, porque sabía que si me pillaba me obligaría a jugar con él a los LEGOS. Bajé al salón y esperé. El tiempo pasaba muyyyy despacio. De repente, un sueño repentino me vino a la cabeza, pero me froté los ojos y me despejé. Al abrirlos, vi un objeto que brillaba escondido entre los pliegues de un sofá. Lo cogí, era una llave. Nunca había visto esa llave en casa. ¿Qué puerta abriría? Me la guardé en un bolsillo. Salí de nuevo al jardín. Vi charcos de agua en suelo. ¿Cómo era posible que hubiese llovido instantáneamente en un día tan soleado? Imposible. Me vi reflejada en un charco muy grande. Detrás mía estaba el cielo y… ¿¿Una puerta??
    Mi sexto sentido (¡si es que aquello tenía sentido!) me indicó que cogiera la llave. Vi cómo mi mano se estiraba hacia al cielo en mi reflejo y que encajaba perfectamente en la cerradura.
    CONTINUARÁ… Vi.

    • Está genial :3 , esta parte Esquivé la habitación de mi hermano, porque sabía que si me pillaba me obligaría a jugar con él a los LEGOS me recuerda a mi hermano , también es fan de lego XD , pero en fin me gusta jugar con él aunque igual hago otras cosas y siempre quiere que juegue con él pero yo no puedo

  3. CONTINUA:
    (…) Sentí un tirón parecido al del sueño y pude ver con horror como era absorbida por el reflejo.
    Al instante lo vi todo negro…
    Me encontraba en un abismo sin fin y, sostenida por mi propio reflejo, me sentía mareada. No veía nada a mi alrededor hasta que apareció una luz, arriba. Sentí otro tirón y aquella luz misteriosa empezó a tirar de mí. Otra vez, negro.

    Me desperté.

    ¿Dónde estaba? Oía… ¿¿¿Los pájaros piar? Me levanté.
    Aquí es dónde los lectores piensan: ¡Ah! Se ha despertado por fin en el jardín Periwinkle. Pues, desgraciadamente, no. La verdad, estaba en un prado. La hierba era tierna y me encontraba rodeada de árboles. Corría una suave brisa, las nubes despuntaban blancas, sobre el cielo del azul más limpio que jamás había visto.
    CONTINUARÁ… Vi.

    • Que linda iniciativa , tal vez haga algo así y participe , pero por ahora aunque esté de vacaciones tengo muchísimas cosas por hacer , espero que algún día pueda , por ahora tengo más poryectos , pero me ha parecido excelente la iniciativa ( si quieren se pasan por mi blog para ver de que se tratan mis proyectos)

  4. Fairy Oak……………………¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡WE ARE IN THE PLANET!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

    (Pinchar en la dirección del gif) Vi.

  5. CONTINUA:
    (…) Olía a flores y a frutos. Se notaba que allí estaba empezando el verano. Me levanté. ¿Sería todo un sueño? La verdad, tenía un poco de miedo, porque ¿por dónde volvería a casa? Además, estaba perdida, todo lo que veía era maravilloso pero desconocido. ¿Seguiría estando en España? Porque no se parecía a ningún rincón de España que yo conociera.

    Seguí andando durante horas, y pude observar a los pájaros con sus polluelos, a los conejos dentro de sus madrigueras, al río susurrar, a las cigarras preparando su concierto veraniego, constante por las noches… Casi se me había pasado el miedo, y sentía cómo me iba haciendo amiga de mi entorno. En cada árbol, cada animalito encontraba un amigo seguro, pues creía que nada de lo que había allí me iba a hacer algo si yo le respetaba, claro. Pasaron horas y no me di cuenta de que la tarde ya había caído sobre mí. El cielo era rosa y anaranjado, precioso. Me encontré de repente con que había llegado a un terreno lleno de pequeñas montañitas, entre las cuales surgían pequeños laguitos entre violetas. Había una montañita que era más alta que las demás. Decidí subir allí para ver si se veía algo, llegué a la cima y…
    CONTINUARÁ…
    Vi.

    • Estoy leyendo esta magnifica historia , la verdad es que se vuelve más interesante cada vez que avanzo en la lectura , gracias por publicar esta historia

  6. CONTINÚA:
    (…) y… ¡No me lo podía creer! Era el paisaje más bonito que había visto en mi vida. En las laderas de dos montañas había crecido un pueblo de piedra ¡ y de encanto! que descendía a mis pies y llegaba hasta unos pocos metros antes de un puerto pequeño, en el que descansaban varios veleritos de madera en la calma de un océano tranquilo y profundo. En las afueras de ese pueblecito, a la izquierda, se podía distinguir un denso bosque de pinos, robles y encinas. ¡Qué maravilla! Me dejó sin aliento. Sonaba una música muyyy lejana y me entró muchooo sueñooo…

    Me desperté. ¡Estaba en la plaza del pueblo que había visto antes! Había un gran roble en medio. Una carta me vino volando, la atrapé y leí lo que ponía dentro:
    “Ve a la casa Periwinkle”.
    Una letra clara y sencilla. Una orden clara y sencilla que me podría solucionar la vida. En ese momento un hombre mayor, vestido elegantemente salió de una bocacalle con su perro. El perro llevaba una pajarilla roja. Yo pensé: ” estarán de guasa, porque, ¿quién es el majo que se viste así?”. Pero el hombre reparó su mirada en mi ropa e hizo un gesto de “dios mio cómo se puede vestir así”. Aunque fuese él el ridículo me ruborizé un poco y le dije:
    -Buenos días.
    -Buenos días- me respondió él. Dirigió su mirada hacia otra parte y se encaminó hacia allí.
    Yo también iba a seguir mi camino, pero derepente me giré y me salieron las palabras de la boca como si lo hubiera ensayado:
    -¡Perdone!- grité- ¿Me pude indicar el camino a la calle de los Ogros bajos?
    El hombre se volvió a girar y me respondió educamente: …
    CONTINUARÁ…
    Vi.

    • CONTINUA:
      (…)
      – Cuatro calles más abajo y gira a la izquierda.
      – Gracias.
      Sin yo querer, mis pies caminaban hacia la dirección que me había dado el hombre.
      Minutos más tarde me encontré en una cancela que daba a un jardín de rosas blancas.
      Mi dedo avanzó automáticamente hacia el timbre, que sonó como antiguamente, como unas campanillas. Una señora mayor de cabellos blancos, vestida con un vestido hasta los tobillos de mangas bordadas y de color geranio salió por la puerta. Su mirada me recorrió el cuerpo e hizo el gesto que me había hecho antes el señor mayor. Pensé: “¿pero que tendrá de malo mi ropa?”. Después me di cuenta, estaba manchada de esos rastros de hierba que nunca salen y me había rasgado un costado del vestido, por culpa de las caídas. Avanzó hacia su lado de la cancela y me preguntó:
      – ¿Qué quieres, pequeña?
      Me volvieron a salir las palabras solas:
      – He venido a… ¿¿¡¡Quedarme!!??- me extrañé muchísimo y me empezó a doler la cabeza, me retumbaba como un trombón.
      La señora me sonrió amablemente y me dijo:
      -Pero, pequeña, ni siquiera te conozco y…
      No le dio tiempo a terminar, pues me desmayé y caí en redondo – otra vez-. …
      CONTINUARÁ…
      Vi.

    • Que daría yo por estar en fairy oak , aunque bueno creo que alguien me preguntó una vez en cual libro quería estar si se pudiera y yo respondí que en este , pero soy muy tímida así que me costaría adaptarme un poco pero en fairy oak todo se puede XD , viva fairy oak

  7. Me desperté -de nuevo- y ví que me encontraba en un salón, había una mesa repleta de objetos y libros delante mía y yo me encontraba tumbada en un sillón. La ventana estaba abierta y las cortinas ondeaban ligeramente con la brisa. La pared estaba decorada con motivos florales.
    De repente entró una niña en salón, más o menos de mi edad, que llevaba una especie de brillo acompañándola en el hombro derecho. No pude averiguar que era. Se acercaba a dónde yo estaba, pero al principio no parecía que me viera despierta, pero cuando se acercó más si me vio.
    Se llevó la mano a la boca y dijo:
    -¡Huy!
    Corrió a la puerta del salón y gritó:
    -¡Tía! ¡Vi!
    Se oyeron unos pasos apresurados que bajaban por la escalera y en seguida aparecieron la señora de antes y otra niña de mi edad, que juraría, la niña de antes y esta eran físicamente iguales. La señora le preguntó:
    -¿Qué pasa?
    -Se ha despertado.
    Ella dirigió la mirada hacia mi avanzó hasta “mi” sillón. La siguieron las dos niñas.
    -¿Pequeña?- me preguntó.
    Yo fui incapaz de responderle.
    -No responde- dijo la niña que acababa de llegar.
    – Estará aturdida- dijo la otra.
    La señora hizo el gesto universal de “callaros” y ellas la obedecieron. Me volvió a preguntar:
    -¿Estás bien?
    No me salían las palabras, pero hice el gesto de que sí.
    -¿No puedes hablar?- me siguió preguntando.
    Le hice el gesto de que no.
    -Toma esto- me tendió una especie de brebaje y yo me lo tomé, olía y sabía estupendamente. Al instante me sentí más animada y empecé a hablar.
    – Me llamo- les dije mi nombre verdadero, pero aquí me haré llamar Camelia- Camelia, y he venido… Creo que tengo que quedarme, pero solo es una intuición- dije recordando lo que había dicho antes- creo que tengo que esperar a que algo llegue para indicarme lo que tengo que hacer- después recordé lo de la carta que me indicaba la dirección y añadí- creo que… Una carta.
    La primera niña que había llegado dijo:
    – Tía, creo el golpe ha sido muy fuerte, ¿estás segura de haber evitado la caída?
    – Sí cariño, pero no te tomes tan a la ligera todo lo que dices, que creo que habla en serio- se dirigió de nuevo a mí- ¿lo haces?
    -Sí- respondí.
    -Pero no te conocemos…- dijo la otra niña que acaba de llegar. …
    CONTINUARÁ…
    Vi.

  8. CONTINUA:
    – Lo sé. Y también sé que es raro, porque tampoco yo os conozco, pero, de verdad, que algo me dice que me tengo que quedar en vez de buscar el camino a casa…
    Ellas se habían quedado con aire interrogativo, pero la señora parecía que estaba de acuerdo…
    En ese momento el timbre sonó y la señora salió a recibir a quien venía. Volvió rápidamente dejando el aire la frase “muchas gracias” y volvió corriendo al salón. Dijo:
    – Una carta. Y dice el cartero que es de parte de un anónimo- me la tendió- ábrela tú por si acaso.
    La abrí y tragué saliva. Leí en voz alta:
    – Camelia se quedará hospedada en la casa Periwinkle. Firmado: Barbo Tagix- después pregunté- ¿Quién es?
    – Barbo…- susurraba la señora. Se llevó una mano en la frente y siguió hablando, esta vez para nosotras- si Barbo dice que te debes de quedar, será porque es algo importante, y lo que dice Barbo…
    “Va a misa” pensé, terminando la frase.
    -Tía, ¿entonces qué pasa?- preguntó la niña que acababa de llegar, nerviosa.
    – Pues que se queda. Estoy segura de que Barbo nos mandará explicaciones. Podemos fingir que eres una familiar nuestra- me dijo mirándome- Diremos que eres Camelia De los Senderos, así Dalia y Cícero se lo creerán, porque dentro de poco va a ser mi cumpleaños y dirás que vienes de visita.
    – ¿Quienes son Dalia y Cícero?- pregunté.
    – Nuestros padres- respondieron a coro las niñas.
    – Bueno, yo me voy a la habitación de los hechizos a intentar ponerme en contacto con Barbo, vosotras os podéis quedar aquí conociéndoos- nos dijo con una mirada, y se fue.
    Me quedé a solas con ellas. La que llevaba conmigo más tiempo se presentó:
    – Hola, me llamo Vainilla, pero si vamos a ser amigas y vas a fingir ser nuestra familia, entonces llámame Babú.
    La sonreí:
    -Entonces, hola Babú.
    Observé que tenía el cabello largo color del pan y unos ojos verdes muy brillantes.No paraba de sonreír. La otra también se presentó:
    – Hola, yo me llamo Pervinca, pero me acostumbro más a que me llamen Vi.
    Esta tenía los mismos ojos, la misma nariz respingona que su hermana, pero tenía el pelo corto, un poco más oscuro que Vainilla, y tenía una sonrisa traviesa. Les dije:
    – Me encantan vuestros nombres. Son de flores.
    – Y el tuyo- me dijo Babú.
    – ¿Sois hermanas, verdad? Es que os parecéis mucho.
    Pervinca me dijo:
    – En realidad, somos gemelas. Pero no nos confundas, por favor.
    Vainilla se rió:
    – A vi no le gusta nada que nos confundan, pero a mí me resulta divertido- me explicó.


    CONTINUARÁ…

  9. CONTINUA:
    (…) – Pues intentaré no confundiros.
    – Por cierto, ¿de dónde vienes?- me preguntó Pervinca.
    – De un país llamado España.
    – No he oído hablar de él, ¿está cerca?- dijo Vainilla.
    – No lo sé…- dije yo, que ni siquiera sabía en esos momentos ni en qué hora vivía.
    – ¿Y eso?- me siguió preguntando Babú.
    Pero se oyó el ruido de una puerta abriéndose y Vi y Babú desaparecieron por la puerta. Desde el salón oía: ” ¡hola mamá! ¡hola papá! ¿Qué tal la reunión de los padres en el colegio?” ” Precisamente queríamos enseñaros una sorpresa…” Como sabía que les llevarían a verme me puse de pie de un salto, me repeiné con la mano y esperé que mi vestido les pareciera… Um, presentable. Aparecieron dos figuras. La primera era una mujer que parecía que siempre lucía sonrisas e iba muy bien vestida. La segunda figura era un hombre, tenía una pipa en la boca y también estaba muy elegantemente vestido.
    – ¡¡¡¡TACHÁN!!!!- dijeron Vi y Babú abriendo los brazos hacia mi cuando aparecieron por la puerta del salón.
    Me miraron sorprendidos.
    – ¿Quien eres tú?- me preguntó el hombre.
    Intenté sonar segura al hablar:
    – Soy…
    No pude terminar la frase porque en ese momento apareció la tía de Vi y Babú.
    – Se llama Camelia. Camelia De los Senderos. Ha venido a visitarnos cuando se en enteró de que era… Mi cumpleaños- dijo por mi la señora- ¿te acuerdas de esa prima lejana nuestra que vino a visitarnos una vez, Dalia? Se llamaba… ¡A, sí! Camomila. Ella es su hija.
    – Si- asentí.
    Dalia hizo un largo “aaaahhh”. Y el señor Cícero ( creo que se llamaba así) me dijo:
    – Pues… Bienvenida, Camelia.
    – ¿Y el vestido tan roto que llevas?- me preguntó Dalia.
    Me sonrojé y me inventé una historieta:
    – Yo… Al principio creía que iba a ser corto el viaje, pero no, tardé muchos… Días, y solo me llevé este vestido. Después… El caballo dónde viajaba se escapó por culpa de que… Le asustó una avispa y me tiró a mi. Por eso tengo el vestido así. Después, tuve suerte y el pueblo quedaba cerca de donde había caído. Con ayuda de un mapa conseguí llegar aquí, pero después el mapa se me voló.
    Dalia y Cícero parecían satisfechos con la respuesta, y Vainilla y Pervinca me miraban como diciendo: ” muy bien, se lo han tragado”.
    Entonces Dalia me dijo:
    – Bueno, eres nuestra invitada y… ¡Bueno! No puedes ir así- me dedicó una sonrisa dulce y se dirigio después a Vi y a Babú- Niñas, acompañadme a por algo de ropa para Camelia.
    Babú y Vi asintieron, pero antes de irse Babú se me acercó corriendo y me preguntó bajito:
    – ¿Por casualidad no vienes de un pueblo llamado Aberdurville?
    – No. ¿Porque..?
    Se sonrojó hasta la punta de las orejas y me respondió rápidamente:
    – No, no, por nada.
    Y se fue. Cícero dijo:
    – Bueno, pues yo voy a preparar mis tortitas especiales de merienda- y se fue.
    – Camelia, tú quédate aquí hasta que Dalia y las niñas lleguen con la ropa, yo me bajo a la habitación de los hechizos.
    Y se fue. Y me quedé sola. …
    CONTINUARÁ…

  10. CONTINUA:
    (…) Salí un poco del salón. La entrada era preciosa. Si la mirabas desde la puerta era así: la pared estaba igual decorada como la del salón, a la izquierda había una ventanilla de madera con unas pequeñas cortinas de encaje, entre las cuales pude ver a Cícero preparando una deliciosa masa de tortitas, después, a la izquierda, la pared se perdía en unas escaleras que daban a la primera planta, de madera y habia un puertecita en el hueco de la escalera.

    CONTINUARÁ…

  11. CONTINUA:
    (…) Me pregunté que habría dentro de esa puerta, pero intenté abrirla y no pude.
    Volví al salón justo cuando Dalia y Vi y Babú aparecían. Traían dos vestidos, dos faldas, dos camisetas, dos pantalones y un camisón para dormir. También me traían ropa interior. Les dije:
    – Muchas gracias.
    – De nada, mujer- me respondió Vi sonriendo.
    Dalia me tendió la ropa y yo la cogí. Dalia les dijo a las gemelas:
    – Enseñadla un poco la casa, ¿no? Después os podéis quedar en la habitación charlando, pero no salgáis, que hace mucho calor y ya va a estar la merienda.
    – Vale- dijeron Vi y Babú.
    Me subieron a la primera planta y me quedé… Bueno, para ser sinceras era mucho más que preciosa. También era entera de madera, había cuadros colgados por la pared del pasillo, y también en el estudio de Cícero. El estudio estaba muy ordenado y había libros para estanterías más que estanterías para libros. Había un enorme catalejo por el que pude mirar otra vez el bonito pueblo. La habitación de Tomelilla era sobria, pero también tenía esa “magia” que la hacía igual de bonita. La cama era algo estrecha, pero las sábanas me encantaron, eran de raso. En todos los aspectos era igual que la de Cícero y Dalia, pero hay una cosa que la hizo distinta: el precioso decorado de la pared. Era una representación del valle de noche con diminutos puntos luminosos que seguía sin identificar. Después me llevaron a su habitación, que debo decir que fue la que más me gustó. Aunque la pared era de madera y sin decorados, la sencillez la hacía bonito y deprendía más calor en la habitación. Había una enorme ventana con un pequeño balcón que no se podía utilizar, y las cortinas eran como todas. Hasta ahí, puede parecer todo normal, pero fue otra cosa la que me encantó: las camas. La de Vainilla estaba (vista desde la puerta) en frente, construida en un hueco de la pared, que también hacía hueco para que se pudiesen poner cosas encima a modo de mesilla. Había dos pequeñas cortinas blancas que adornaban la entrada a la cama. La de Pervinca también era especial: situada en otro hueco de la pared, a mano derecha, entre tres estanterías. A la izquierda del todo, detrás de la ventana y pegada a la pared continua a la del cuarto de baño había un escritorio de dos plazas. Al lado de la cama de Vi había una silla abarrotada de ropa. Si te pones a mirar desde la cama de Vainilla, al lado derecho del escritorio hay pared, y al izquierdo un gran armario de caoba. En el medio de la habitación hay una gran alfombra.
    Ellas se sentaron en sus camas y yo hice lo mismo en la alfombra. Dejé toda la ropa doblada mi lado. Vi me empezó a hablar:
    – ¿Te gusta la casa?
    – Si, mucho. De donde yo vengo… No hay muchas así de bonitas. Algunas parecidas, pero no iguales.
    Entonces volvieron con la pregunta clave:
    – ¿ Y cómo es que estás aquí?- preguntó Babú.
    – No lo sé, pero parece que vuestra tía si sabe quién me ha mandado.
    – Si, Barbo Tagix, un mago del Tiempo- me dijo Vi.
    No podía creer lo que estaba oyendo:
    – ¿Que qué? ¿Qué has dicho que era?- pregunté con los ojos muy abiertos.
    Me lo volvió a repetir con seguridad:
    – Un mago del Tiempo, ¿por qué te extrañas?
    Qué por qué me extrañaba. Ja, ja. Muy gracioso. Estuvo bien que lo dijera con taantaa tranquilidad. Los magos… ¿No existen?
    – Perdona, yo creo… Que me estoy volviendo loca. ¿Desde cuándo los magos existen?
    Ellas me miraron con los ojos muy abiertos. Es raro ver a alguien repetir tus síntomas.
    – Pero, Camelia, si los magos existen desde más de… Por lo menos un, milenio. Y es normal, al igual que las brujas… Y otras criaturas mágicas. – me aclaró Vainilla- Si todo el mundo lo sabe… A menos que… Va, qué tontería, ya no quedan ni mágicos ni sinmagia que no se hayan enterado de que tienen poderes mágicos o que no los tienen pero viven con otras personas que sí…- pero vio como mi cara cambiaba de extraño, cada vez que nombraba algo más, y añadió preocupada- ¿O no?
    CONTINUARÁ…

  12. CONTINUA:
    (…) Las gemelas me miraron preocupadas. Yo cogí aire y les dije:
    – Primeras noticias. Pero… ¿Son en broma? Decidme que es broma, por favor. O me desmayo de nuevo.
    Ellas se miraron. Pervinca me dijo:
    – Camelia. Nosotras no sabíamos que no sabías… – se dirigió a su hermana – ¿crees que deberíamos decírselo a la tía? Ella podría de esto en el consejo.
    Vainilla movió la cabeza.
    – No lo sé, Vi. Pero lo que sí sé es que habría que ponerla al día antes de nada…
    – Vale Babú. Empezaré yo.
    Pervinca me explicó todo desde el punto de vista histórico: desde que los mágicos del valle se unieron a los sinmagia después de la inesperada aparición de ellos, el enemigo, la Antigua Guerra, como siguió la cosa, hace unos años La Reciente Guerra, como están ahora…
    Vainilla me explicó todo el tema de los poderes y las criaturas mágicas: la Luz, la Oscuridad, el Infinito Poder, hadas, dragones, ogros, duendes, elfos… Incluso me explicó todas las especies de criaturas que no habitaban en el valle, sino en reinos lejanísimos…
    Yo me quedé, sinceramente, como si me hubiesen dado una bofetada. Todo ello parecía imposible.
    – Me lo habéis explicado muy bien chicas, pero…
    – ¿Es difícil de creer? – me preguntó dulcemente Babú.
    – Ejem, sin ofender, pero… – bajé la vista. Sí, aunque hubiese soñado mil veces con todo ello cuando era pequeña, era difícil asimilarlo todo de golpe.
    – ¡Ridículo! – exclamó Vi.
    – ¡Pervinca! – la reprochó Babú.
    Vi la miró intentando comprender por qué la reprochaba su hermana, pero de repente abrió mucho los ojos, como si se hubiese dado cuenta:
    – ¡Aish! Perdón. No me refería en ese sentido… Digo, que no era mi intención… Porque para tí es costoso… ¡Ay! , en fin, que me refería a Felí… Me refería a que deberías de creerlo porque Felí ha estado casi todo el rato con nosotras y seguro que te has dado cuenta…
    – ¿Felí? – pregunté yo.
    – Es verdad, ¡Felí! – exclamó feliz Vainilla – ¿ Felí? ¿Dónde estás? ¿Puedes venir un momento?
    La lucecita volvió a aparecer en su hombro y esta vez si me pude asegurar de que era…
    ¡Un minúsculo cuerpecito transparente con alas! Casi casi pierdo el conocimiento otra vez, pero, ¡Estaba alucinada! ¿Aquello sería un hada de verdad?
    Felí dijo:
    – ¡Estaba ayudando a vuestro padre con las tortitas! Espero que no me necesite…
    – Felí, ya sabemos que tienes algo mejor que hacer con las tortitas pegadas al techo, pero también podrías saludar a Camelia. – dijo Vi.
    Felí me miró sorprendida:
    – ¡Hadamía! Lo siento, Camelia. Estaba tan ocupada metida en mis pensamientos… Lo siento, de verdad. Pero aún así, ¡bienvenida!
    Yo apenas me atrevía a respirar fuerte por miedo a que no fuera real y se fuera…
    – Gracias – le dije bajito – ¿de veras que eres un hada?
    – En rocío y nube – me dijo ella sonriente – lo que sería lo mismo para vosotros, en carne y hueso.
    – Eres muy… Guapa – dije – pensaba que las hadas tenían otro aspecto…
    Ella se sonrojó y me dijo:
    – Muchas gracias. Bueno, me bajo con Cícero.
    Volvió a desaparecer y yo me quedé sentadita, poniendo mi mente en orden.
    – ¿Ahora lo crees? – me preguntaron al unísono.
    – Sí.
    ¿Qué otra cosa sino les podía decir? Me encantó todo de repente. Incluso los lugares más recónditos e inhóspitos de mi planeta me parecieron ahora mismo preciosos. ¿De verdad estaba el mundo repleto de magia? Sería fantástico.
    – Bueno, me encantaría poder hacer ahora mismo magia, ¿empezamos ya? – me dije frotando las manos.
    Ellas se rieron.
    – Pero Camelia, la magia no es algo tan simple. Se necesita práctica. Y antes necesitamos también saber si eres mágica… – me dijo Babú amablemente.
    CONTINUARÁ…

  13. ¡Hola de nuevo! En primer lugar quisiéramos desearles felices vacaciones a todos. Y en segundo lugar pero no menos importante… ¡ Hemos decidido poner unas pestañas nuevas, y cada una estará hecha para cada personaje! Además, pondremos el nuevo Audiodiario parte 2.
    ¡No se lo pierdan y feliz verano!
    Babú y Vi.

  14. CONTINUA:
    (…) Solo se me ocurrió decir:
    – Oh.
    La verdad es que estaba algo desilusionada, pero Vi me “animó”:
    – No te desesperes, Camomila. Piensa en todos los mágicos que hay en el mundo, que en verdad son muy pocos, y después en todos los sinmagia, que son más de la mitad de la población, muchísimo más de más de la mitad de la población. Muy bien ahora dime, ¿a qué a pesar de ser menos los mágicos seguimos existiendo? Así que sin ningún problema podrías llegar a ser mágica.
    Eso definitivamente no me animó mucho. Babú sacudió la cabeza y me dijo:
    – No la hagas caso. Si antes has escuchado sabrás que la magia solo se transmite de tíos a sobrinos, ¿no?
    – Si, es lo que habéis dicho antes- dije yo, que no me había perdido detalle de la charla.
    – Bien, entonces dime: ¿Tienes algún tío o tía que sea mágico?
    – No, o eso creo yo.
    Vainilla y Pervinca me miraron como diciendo: “lo sentimos mucho”. Vi me dijo:
    – Entonces, Camomila, lo siento, creo que no eres mágic…,
    Lala Tomelilla apareció, interrumpiendo a Pervinca:
    – O sí puede serlo. No me extrañaría tener más sorpresas de parte de Barbo…
    – Pero Camomila ha dicho que no tiene ni tíos ni tías que… – siguió Vi.
    – Eso tiene su lógica, porque así lo dice el relamento mágico, pero existen las excepciones y las exexcepciones, como vosotras lo fuisteis, ¿no es cierto? Si Camomila tiene poderes ya lo demostrará y sanseacabó.
    Vi y Babú asintieron y yo mesentí algo mejor.
    Por cierto, si no os habíais dado cuenta ya está oscureciendo, y Cícero ya ha hecho las tortitas y la cena, así que hay que bajar. (…)
    CONTINUARÁ… Vi.

  15. CONTINUA:
    Miré por la ventana, ¡cielos, que tarde era! Y ni habíamos merendado. Al instante me supo mal por Cícero y Felí, que se habían pasado toda la tarde con las tortitas.
    Babú dijo:
    – Es verdad, ¡y ni me he bañado!
    Vi entornó los ojos:
    – Babú, creo que últimamente pasas como cinco horas al día en el baño… ¿No crees que alargar la jornada a seis sería pasarse?
    – Ummm… No. Me voy al baño.
    Y se fue canturreando. Después, Vi se empeñó en enseñarme el jardín, pero su tía se opuso.
    – No, tu vas a bajar a ayudar a poner la cena mientras que Camelia se pone el pijama.
    – Bueno…
    Se bajó y me quedé a solas con Tomelilla, que puso al día:
    – Camelia, has de saber que Barbo Tagix me ha dicho unas cuántas cosas sobre ti… y no me parecen coherentes. Dice que vas a ayudar, pero que no sabe a qué, solo que que va a ser una ayuda muy grande. ¿Sabes algo de eso?
    – No. Ni siquiera sé cómo he llegado aquí. Este sitio es muy diferente del que yo vengo.
    Tomelilla susurró:
    – Sí, mis sentidos de bruja me dicen que vienes de un lugar muy, muy lejano… Es más, no siento apenas ni una leve conexión con la magia sobre ti…
    Me miró otra vez, y añadió en un tono más alto:
    – Pero no te voy a decir más cosas, que me estoy enrollando. Anda, ponte cómoda.
    Después se fue abajo y yo me vestí, a la vez que reflexionaba sobre lo que me había dicho.
    Era muy misterioso…
    Después de la cena, acomodaron una habitación que estaba en un torreón que tenía la casa, me pusieron todo tipo de comodidades, pero no me podía dormir. Miré por la ventana y me vino una cálida brisa a mi cara, despeinándome, retrocedí para atrás para quitarme los mechones de la cara y me tumbé en la cama. No lo quería, pero me quedé espontáneamente dormida.

    Cuando me desperté, tuve claro que que estaba en un sueño. Las flores eran de extraños colores que nunca había visto, el cielo era una mezcla de tormenta soleada y las nubes se movía muy deprisa. Oía el sonido de la lluvia y los relámpagos, pero solo notaba una suave brisa primaveral…
    CONTINUARÁ…

  16. CONTINUA:
    (…) que me volvió a despeinar. La verdad es que era agradable, pero sentí un escalofrío. Entonces, mis pies corretearon sin mi permiso, guiándome hasta una colina amarilla, dónde un gran árbol, ginganteenorme, se alzaba en su majestuosidad. Así, de ojo, habría dicho que era una encina.
    De repente, toda la copa del árbol se giró, desprendiendo unos brillos polvorientos, que me envolvieron. No veía nada, pero oía palabras en lenguajes antiguos, olvidados por el paso de los milenios, risas, llantos, sonidos que bien se podía notar que eran de otros tiempos, épocas muy felices en las que todo era un ir y venir de costumbres y aventuras..
    Cuando el polvo se apartó, me asombré de verme al lado de esa encina que tanto me había maravillado, la toqué, y sentí como vivía, la fuerza de algo muy poderoso en su interior.
    – Es la encina polvorienta. Guarda toda la historia que el mundo ha visto venir e irse. Todos nosotros también estamos recordados en sus viejas maderas.
    Me giré sobresaltada…
    CONTINUARÁ…
    Vi.

  17. CONTINÚA:
    (…) y vi a un hombre mayor, muy mayor. Fumaba en una pipa, y vestía ropas tan polvorientas que parecía que la encina le había echado todo su polvo encima.
    Tenía una nariz aguileña, y unos ojos azules en los que brillaban chispas de misterio. Su pelo era una larga cabellera plateada, recogida en una diadema roja con adornos dorados.
    Me pareció entonces que era un hippy, uno de esos de paz y amor, pero después me dí cuenta de mi gran error.
    – ¿Quién es usted? – le pregunté.
    – Me llamo Barbo Tagix, pequeña Camomila, y no soy ningún hippy, cómo tú te imaginas.
    Sé que lo primero que tendría que hacer sería disculparme, pero lo único que se me ocurrió decir fue:
    – ¿Puede leer la mente?
    Para mi sorpresa, se echó a reír.
    – No, pero es que eres transparente, como el cristal. Tu carácter se marca mucho, y por eso es fácil saber lo que estás pensando.Si fueses una persona muy discreta, tímida y guardada para sí, no podría saber lo que estás pensando, ni en mil años.
    Me quedé unos segundos pasmada.
    – Barbo… ¿Barbo Tagix? ¡Tiene usted que ayudarme! Verá, una señora, llamada Tomelilla…
    – Ya sé quien es Tomelilla, y sé cuál es tu problema, no hace falta que me lo cuentes.
    – ¿Entonces..?
    – Verás, estás allí por una misión. Y es muy importante que sepas de que trata. A ver, ¿te han explicado algo sobre la Reciente Guerra?
    – Sí, todo. No me gustaría haber estado allí.
    – Pues, cómo no les ayudes, va a ocurrir otra.
    – ¿¿¿¿¿¡¡¡¡¡¡¡¡QUÉ!!!!!!!!!!!!!!???????? – quizás grité demasiado fuerte….
    CONTINUARÁ…
    Vi.

  18. CONTINÚA:
    (…) porque mi voz retumbó por todo el lugar, unos ecos que se perdieron en la lejanía.
    – Tranquila, tu estás aquí para ayudarles a evitarlo- la voz de Barbo sonaba muy tranquila.
    – ¿Yo? – de repente mi voz sonó más pequeña, como si mi hubiera acobardado.
    – Sí, tu. Ahora pon tus dos manos sobre el tronco, quiero enseñarte una cosa.
    Las puse. Por dentro de mi retumbaron murmuros, y sentí la indicación de cerrar los ojos. Para cuando los abrí, estaba en mitad de un lugar hinóspito y árido. Las ramas de los árboles estaban quemadas, y había flechas clavadas en el suelo.
    Barbo, que estaba detrás mía, dijo:
    – Estamos en el campo de batalla de una guerra, la más terrible e incomparable guerra… La Primera. La primera de todas de esta dimensión, a la que pertenece Fairy Oak……
    CONTINUARÁ…..
    Vi.

  19. CONTINUA….
    (…)
    – Pero yo creía que eras tú quien transportaba el Tiempo….
    – No, Camomila, yo transporto el recuerdo, pero el Tiempo es diferente. Los recuerdos se acaban olvidando, aunque los quieras salvar con el agua, pero el agua también se agota tarde o temprano. Sin embargo lo que estás viendo no es un recuerdo, es una línea en el espaciotiempo que te permite ver lo que sucedió. Estás en una época pasada.
    Trague saliva. En el campo de batalla había dos bandos, la Resistencia y el Mal, suponí.
    Liderando el equipo del Mal, había un monstruo horrible que cuya descripción no me voy a atrever a describir. Tan solo le dí un nombre: La Sombra Oscura.
    En el equipo del bien había un conjunto de seres mitológicos innumerables, tantos que no podría nombrar a todos, junto con los mágicos y los Simmagia. Liderándolos estaba un centauro.

    El corneta era un sinmagia pequeño, de unos u siete años, vestido con un uniforme que le quedaba muy grande. Al instante sentí pena por él. Un niño tan pequeño no debería presenciar una batalla de tales dimensiones.
    El niño tocó la trompeta tras un silencio tenso, y todo comenzó. Fue todo tan rápido, todo tan lleno de toda clase de gritos, flechas, espadas y odio entre los dos bandos.
    Pero yo solo estuve pendiente de que al pequeño no le pasara nada. Él se había quedado al margen, todo ingenuo, el pobrecito.
    No se dió cuenta de que una flecha zumbó por el aire y le dió de lleno.
    – ¡NO! – grité, y fuí a socorrerle, pero cuando cogí su cuerpecito inmóvil, mis manos le transpasaron el cuerpo cómo si fuera un fantasma.
    Barbo se movió hacia mí y me dijo:
    – Lo siento, Camomila, pero no puedes hacer nada. Todo esto ya ha pasado.
    Miré a Barbó con los ojos empapados de lágrimas. No me parecía justo nada de lo que estaba pasando.
    – Creo que ya has visto bastante, Camomila. Volvamos.
    No me giré, tan solo seguí andando. No quería saber nada más de todo eso. Quería olvidarlo todo……
    CONTINUARÁ……
    Vi.

  20. CONTINUA….
    (…) Cruzamos una especie de umbral mágico que nos transportó otra vez a aquel mágico lugar.
    Yo estaba sin palabras, y aún tenía el estómago revuelto por lo que acababa de ocurrir, pero Barbo me siguió diciendo.
    – Acabas de ver lo que sucedió hace mucho, mucho tiempo. Ni siquiera es la que hoy en día recuerdan en Fairy Oak como La Antigua. Es la primera, la mismísima lucha del Bien contra el Mal.
    El Amor contra el Odio, la Tempestad contra la Calma. Escúchame bien, Camomila.
    Esta guerra la habría perdido el equipo del bien sino hubiese habido alguien que, pese a que todo se oscurecía y moría a su alrededor, quedó en calma, creyendo que aún se podían solucionar todas las cosas. Dio su vida por darle una segunda oportunidad a todos los demás, a todos los que habían o bien muerto o bien los corrompidos por el Odio. Murió a cambio de que los demás pudieran vivir en paz. Sin embargo esa promesa tenía límites. Solo duraría 1000 años.
    El plazo vence el próximo Solsticio de verano, en el cumpleaños de Tomelilla, la tía de las gemelas.
    Tienes que ayudarles. Para que puedas ayudarles tendrás que hacer dos cosas. Primero promete que los ayudarás.
    – Lo prometo – estaba decidida.
    – Bien pues ahora te recitaré una poesía que tendrás que recordar y resolver:

    “La flor del atardecer no es malvada,
    Y aunque mil veces el sol pierda su brillo,
    Nunca podrá ser bien amada
     Si no posee el don del Equilibrio.
    Miles de años atrás, seres malvados el bosque prendieron,
     Huyendo, dejando a los seres a su suerte,
    Olas gigantescas de fuego e ira cayeron,
    Y por ello impulsaron su muerte.
     
    Cuando sólo había un abismo de fuego, Un ser permaneció constante
    Un alma pura, sin miedo,
    Que su vida dio por salvarle
     
    Cuando su cuerpo se unió con el infierno,
    Un mar de luz el cielo iluminó
    Miles de estrellas desde arriba cayeron,
    Con su brillo de plata la vida resurgió
    Y del ser que su vida al bosque otorgó solo quedó una pequeña señal,
    Un pequeño, rojo, ardiente corazón,
    La clivia, luz y oscuridad.”
    ¿La has aprendido?
    Asentí.
    – Muy bien Camomila. Que tengas dulces sueños y un buen despertar.
    Del resto de la noche no recuerdo nada, solo que dormí muy bien. Cuando desperté, me había decidido.
    Iba a ayudarles.
    Se lo contaría todo a las gemelas. ……….
    CONTINUARÁ……….
    Vi.

  21. Bueno, espero que os esté gustando la historia, por que me va costando.
    Pero escribo principalmente para deciros que agradezco la poesía que he escrito en el anterior comentario a la página web yodibujo.es, y darle las gracias también a Selenee, la creadora de la poesía.
    Muchas gracias.
    Vi.
    🙂 🙂 🙂

  22. CONTINUA.
    (…) Bajé a desayunar. Cícero estaba sentado, tranquilo, pero cuando me vio aparecer casi se cae de la silla:
    – ¡Ca- camomila!
    No sabía responder muy bien a eso:
    – Umm, ¿sí? – dije.
    Cícero me miró un momento más y suspiró:
    – Lo siento, Camomila, es que no me acordaba de que estabas aquí. Lo siento. Por cierto, tu vestimenta…. – me sonrió – estás muy bien. Vi se alegrará al ver…
    No pudo terminar la frase, porque Vainilla había aparecido de repente y exclamó:
    – ¿¡Llevas pantalones!? – tenía los ojos desorbitados.
    – Si… ¿Por qué ..?
    Me sonrió y soltó una risita:
    – Nada.
    Me sentía algo avergonzada. ¿Tan raro era llevar pantalones? Me fijé en que Babú llevaba un precioso vestido blanco con pequeños vuelos azules, el pelo suelto, con flores de rosa amarilla, y unas botas altas, con grandes lazos rosados. Madre mía, ¿si iban vestidos así de elegantes en un día normal, cómo irían a una ceremonia “importante”?
    Me senté en la mesa, al lado de Babú, y comencé a charlar. Pronto llegaron Dalia y Tomelilla, ellas no hicieron ningún comentario sobre mi ropa.
    Entonces apareció Vi por la puerta, y le dije buenos días. Ella se paró y me miró detenidamente. Después, una amplia sonrisa se dibujó en su cara y me dijo:
    – ¡Camomila! Es genial – después se dirigió hacia los demás y les dijo en tono victorioso – ¿veis? No es tan raro llevar pantalones. En otros lugares del mundo es de lo más habitual, ¿verdad, Camomila?
    Yo pensé en mis amigas. Siempre iban vestidas con chándal o con pantalones, y miraban mal a cualquier vestido o falda, por muy bonita que fuese.
    – Sí, – dije – los solemos llevar. A mí me parecen cómodos.
    Se sentó a mi lado, con la sonrisa en la cara. (Que por cierto, la llevaría todo el día)
    En fin, me pareció una situación bastante rara, pero desayuné rápido el delicioso desayuno y esperé a que las gemelas terminasen. Propusieron que debería de conocer también a sus amigos lo antes posible, lo cual, a mi me pareció bien.
    Cuando estuvimos en la habitación de nuevo para lavarnos los dientes, saqué le tema: les conté mi extraño sueño que a mí me había parecido mucho más que un sueño.
    Ellas se quedaron bastante impresionadas, pero me aconsejaron que no se lo contase a Tomelilla.
    – Las aventuras no serían aventuras si los mayores se enterasen. En todo caso, solo hay que recurrir a los adultos solo si la situación es…. desesperante. – me dijo Vi.
    Yo asentí.
    – ¿A dónde iremos entonces? – pregunté.
    – A la cafa de cafitán – dijo Vainilla con la boca llena de pasta de dientes. Escupió. – Quiero decir, a la Casa del Capitán. Allí conocerás a nuestros amigos. Seguro que te caerán bien.
    Yo sonreí. Estba entusiasmada…………
    CONTINUARÁ………….
    Vi.

  23. CONTINUA.
    (…) Salimos por la puerta. Hacía brisa, y el cielo era de color ceniciento. Apenas se vislumbraba la luz del sol. Las hojas ocres estaban tendidas sobre el suelo mojado, señal de que por la noche había llovido y quizás hoy también. “Otoño”, pensé. La calle estaba casi desierta, a excepción de algunos mayores que salían a comprar el pan. Los saludamos:
    – ¡Hola señora Prímula!
    – ¡Buenos días niñas! ¿Quién es la acompañante?
    – Nuestra prima, Camomila.
    – Bienvenida, Camomila.
    – Muchas gracias.
    – ¡Hola señora Buttercupp! ¿Ha salido su hijo Celastro?
    – Sí, está en la caseta del Capitán, con todos los demás. Por cierto, ¿quién es ..?
    – ¡Muchas gracias! Es nuestra prima, acaba de venir. Se llama Camomila.
    – ¡Ah! Pues bienvenida a Fairy Oak, Camomila.
    – Muchas gracias.
    Nos encaminamos a una plaza preciosa y antigua, en la que destacaba un gran roble, justo en el medio.
    Vainilla le dijo al roble:
    – ¡Buenos días, Roble! Te presentamos a Camomila, nuestra prima, que a venido de un sitio muy lejano.
    Yo contuve la risa. ¿Cómo se suponía que ese roble te iba a respond..?
    – Muy buenos días niñas Periwinkle, y bienvenida a Fairy Oak, Camomila. Espero que disfrutes de tu estancia aquí- su voz sonó profunda y antigua, cómo si le saliese del fondo de la tierra, dónde seguro que llegaban sus raíces.
    Me callé. Me callé y pensé que me tendría que ir acostumbrando. Me tragué mi propio asombro y le respondí:
    – Buenos días. Gracias.
    Después bajamos a un pequeño y encantador puerto, que daba a una bahía amplia y profunda, aunque tranquila, con suaves olas que se movían en acompañamiento de la brisa. Olía a mar, a pescado y a cosas típicas de un puerto,y entre otras cosas, también a sidra y un fuerte olor de ron, pero imaginé que era debido a que había un pub cerca. Las voces lejanas de los pocos marineros que había en el pub se mezclaban con la música de acordeón y violín. Había solo un pescador echando su red en el agua, paciente, a la espera de los peces. Yo les dije a Vi y Babú:
    – Pero, ¿dónde se supone que están los demás niños? No los veo.
    Pervinca me respondió:
    – ¿Has montado alguna vez en barca?
    Yo le iba a decir que solo una vez, cuando había ido a unas lagunas, pero una voz de un niño gritó:
    – ¡Ví! ¡Babú!
    Me giré. Era un niño de nuestra edad, más o menos, de un tono blanco y los ojos castaños con un brillo travieso. Su pelo moreno se movía con el poco viento que hacía, y yo temía que el viento también se lo llevarí a él: ¡Era tan poca cosa! Llevaba una camiseta de manga corta, y aunque le quedaba un poco grande, se le notaba que estaba delgadísimo. Llevaba unos pantalones con tirantes que le quedaban pesqueros, pero no parecía tener frío. Nos dedicó una sonrisa de un blanco inmaculado.
    – ¿Quién es esta?
    Me ofendí un poco:
    – No me llamo esta, me llamo Camomila, y soy la prima de Vi y Babú.
    Me sonrió, pícaro.
    – Era broma, mujer. Pero bueno, bienvenida. Me llamo Robin, o Pajarillo para los amigos.
    Se dirigió hacia las gemelas:
    – Llegáis algo tarde. Grisam se está volviendo loco.
    Asintimos y después montamos en una barca que nos llevaría a un islote, dónde había una pequeña casa-museo, según me había dicho Vi y Babú, de un héroe…………..
    CONTINUARÁ……………..
    Vi.

  24. CONTINUA.
    (…) del mar, un capitán de la marina Real. Pero decidí no preguntarles, porque me dijeron que era una historia bastante larga.
    Nos subimos a un pequeño velero en el que ponía escrito “Santón” escrito en cursiva. Estaba bien cuidado. No me mareé, la verdad es que me gusta ir en barco. Me da una sensación de libertad.
    Llegamos a una casa minúscula, construida en un islote ( y sí, ,y pequeño, minúsculo) cercano a la bahía. Entramos. No pude ver más de la casa, pues estaba abarrotado de niños y hadas que charlaban animadamente e iban de aquí para allá, sin rumbo fijo. Se nos acercó un chico de nuestra edad, con el pelo del color de la arena y unos ojos azules grisáceos preciosos. Vestía una camiseta muy simple, de rayas azules y blancas, unos pantalones largos marrones y unas botas para ir por el puerto.
    Nos saludó impaciente, pero a la vez contento:
    – ¡Chicas! Madre mía, habéis tardado mucho. Llevamos todos aquí casi un cuarto de hora, pero bueno… Por cierto, ¿quién eres?
    – Me llamo Camomila, soy la prima de Vi y Babú. He venido por el cumpleaños de Lala Tomelilla.
    – Pues bienvenida Camomila. Yo me llamo Grisam. Espera, que te presento a los demás…
    Y así conocí a todos: la colorida y divertídisima Flox, la encandiladora (aunque excesivamente romántica) Nepeta, los alegres hermanos Corbirock (¡madre mía, cuántos!), a Robin, que era muy simpático y nervioso ( aunque ya le había conocido el primero), Billy y su trompeta, el intelectual Acantos, el glotón Celastro, su hermana y su prima, la pequeña y sonriente Sophie…
    Y ellos me conocieron a mí. Después, Vainilla contó la historia. Mi sueño, y la misteriosa poesía que me había recitado Barbo. Algunos se pusieron pensativos, otros daban botes de alegría por el nuevo misterio, y Nepeta se quejó de que todavía estaba cansada de la última aventura.
    Flox sugirió:
    – Quizás no se refiera a una flor, quizás se revira a una persona que se parece a una flor, una flor que tenga algo que ver con el atardecer…
    – Sí, porque aquí dice que la flor es la clivia. Yo he visto unas en el invernadero de mi abuela, y si que tienen unos colores parecidos al atardecer- dijo Robin.
    – Clivia también es un nombre, la hermana de la señora McDale se llama Clivia McDale- dijo Pervinca.
    – No se llama así, Vi. Pero sí que es un nombre- dijo Babú.
    Una de las hadas, me parece que era Tedemí, exclamó: ………
    CONTINUARÁ………………………………
    Vi.

  25. ¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡FELIZ NAVIDAD A TODOS LOS BLOGUEROS!!!!!!!!!!!!!!
    Vi y Babú.

  26. Por cierto, en “nuestras historias” voy a poner algo para conmemorar el día de acción de gracias, aunque en España no se celebre…
    Vi.

  27. CONTINUA:
    (…) -¡Se me ha ocurrido algo! Podríamos preguntarle a la gente del pueblo si conocen a alguien que se llame así… Podría resultar más fácil.
    -¡Buena idea, Tedemí! – dijo Grisam- No perdamos más el tiempo y empecemos ya.
    Todos asentimos. En ese momento, Flox preguntó:
    – ¿Vamos a avisar a Shirley, no?
    A lo que Babú respondió:
    -¡Es verdad! Hay que avisarla. Si queréis, yo me ofrezco voluntaria para ir mañana por la mañana.
    Vi y yo dijimos:
    -¡Nosotras también!
    Todos dijeron que estaban de acuerdo y empezamos a dispersarnos por el pueblo.
    Yo fui con Flox, Vi y Babú, por la parte cercana a la plaza. Preguntamos a mucha gente, pero todos nos respondían que no conocían nadie.
    De camino nos cruzamos con todos los demás, y nos contaron que les había pasado lo mismo. Entonces decidimos seguir investigando mañana.
    Cuando estábamos llegando a casa, nos encontramos a la señora Rosetta.
    -Buenos días niñas.
    -Buenos días señora Rosetta. Por cierto, ¿tiene tiempo para una pregunta? – le preguntó Babú.
    – Para una pregunta siempre hay tiempo – nos sonrió.
    – ¿Conoce a alguien que se llame Clivia?
    Se lo pensó unos segundos y nos respondió:
    – Sí, pero de segundo nombre.
    Todas abrimos mucho los ojos, ilusionadas, y Vi le preguntó:
    -¿Quién es?
    – Bueno, más bien, era. Era Abeerden Poppy, la madre de Shirley. Fue unas de mis mejores amigas. ¿Por qué?
    Vi y Babú pusieron una cara de mucho asombro, y sin embargo yo no sabía por qué.
    – Solo por mera curiosidad, señora. Muchas gracias – dijo Vi rápidamente.
    Nos despedimos, y cuando entramos en casa les pregunté:
    – ¿Por qué os habéis quedado tan sorprendidas antes? No era nada raro.
    Ellas intercambiaron una mirada y me dijeron:
    – Te lo explicamos en el cuarto.
    Yo me quedé extrañada por tanto secretísimo.
    CONTINUARÁ…
    Vi.

  28. CONTINUA:
    Las gemelas y yo subimos las escaleras de dos en dos, rápidas. Se oía charlar a los padres de las gemelas en la cocina. Cerramos la puerta del cuarto, y Felí suspiró:
    – Ay, niñas, ya sabéis que no me gusta hacer cosas de epaldas a vuestros padres y a vuestra tía. ¡Pero, es cierto que es muy emocionante!
    Vi sonrió, pícara.
    – Bueno, hadita, es lo que tienen los misterios.
    Entonces Babú dijo, algo exasperada:
    – Bueno, sentaos todas. Camomila, tenemos que contarte una cosa importantísima.
    Yo me senté en la alfombra, ansiosa.
    – ¿Y bien? ¿Por qué os habéis extrañado tanto cuando ha mencionado a la madre de la tal Shirley?
    Pervinca y Vainilla intercambiaron una mirada preocupada.
    Vi empezó:
    – Camomila, te hemos explicado todos los tipos de magia, ¿verdad?
    – Em, sí.
    – Bien, pues no todos – continuó Vi, seria – . Es difícil de entender, pero imagínate, por un momento, un mundo en el que la luz y la oscuridad están en guerra.
    Yo me estremecí, recordando la batalla que me había mostrado Barbo. No sería tan difícil de imaginar.
    – Las cosas estarían fatal – interrunpió Babú, con la frente arrugada, como recordando – . Un mundo no puede ser solo luz, solo bien, o solo oscuridad y mal. Cambiaría el orden natural, lo que se llama el Equilibrio. Se necesita la muerte para la vida, y viceversa. Y, según nuestra tía y un libro que nos dio, El Libro Antiguo, antes el Equilibrio se respetaba. Pero cuando se rompió la primera vez…
    – Todo se dividió – terminó Vi – como en dos facetas. Ocurrió una guerra… la primera que viste tú en tu sueño. Pero después de aquello, los poderes, luz y oscuridad, tuvieron que aprender a vivir juntos. Fue bien hasta que alguien que tenía poderes de la oscuridad decidió gobernar sobre la luz. Lo llamamos el enemigo, y es muy antiguo. Hubo otras dos guerras por su culpa: una que se relata en el Libro Antiguo y otra que ocurrió… – se estremeció – ocurrió hace no demasiado – esta vez me estremecí yo, imaginando a qué se refería Vi – . Afortunadamente, nuestro pueblo salió victorioso. Pero, la luz y la oscuridad estaban desequilibradas después de la batalla. Y solo un poder tiene la capacidad de volver a unirlas, equilibrarlas – bajó su tono hasta que se convirtió en un murmullo – . Ese es el Infinito Poder.
    CONTINUARÁ… Vi.

  29. WOW!!! Linda historia ya quiero saber como termina!!! Por cierto siento no haber escrito es que tenía muchas pruebas 😦 Pondré novedades en mi blog por hallowen y mi prima también en SU BLOG así es mi prima se pensó muy seriamente lo de hacer un blog pero es de historias su blog porque no quería hacer otro blog igual que el mio si ya podía escribir en él bueno os dejo la dirección https://elblogdebriarbeauty.wordpress.com
    P.D.: Me encanta el nuevo tema del blog fantasmagórico 😉 😉 pues eso novedades en los dos blogs y que me gusta mucho la historia a ver si la continúas 😉
    Adiooos :*
    Grisam burdock 01

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